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El pase en cadena se practica en sitios recónditos de Nicaragua/ The pass on the gift is practiced in remote places of Nicaragua

El pase en cadena se practica en sitios recónditos de Nicaragua/ The pass on the gift is practiced in remote places of Nicaragua

12 Dic

El pase en cadena, como se le ha llamado en América Latina al primer fundamento de Heifer, que es compartir los recursos, consiste en transferir conocimientos, habilidades, recursos y servicios de propia voluntad.

 

En las profundidades de Telpaneca, justo en la comunidad El Achiote, adonde se llega subiendo cerros que en el pasado fueron boscosos, hay varias familias practicando el primer fundamento de Heifer: el pase en cadena.

Para llegar hasta El Achiote se debe transitar un camino de todo tiempo por más de una hora. Hay muchas partes sinuosas y varios precipicios. La comunidad, que pertenece a Telpaneca, municipio de Nueva Segovia, vive de la agricultura de subsistencia y según datos oficiales el 46% de los hombres y el 55% de mujeres son analfabetas.

Entre sus habitantes está Felícita Francisca Mejía Guerrero, 27 años, una mujer baja de estatura, morena, que lleva recogido su pelo en una trenza que le cae en el hombro y hace pocos meses dio a luz a su tercer hijo. Junto a su esposo participan en las Escuelas de Campo promovidas por Heifer a través del proyecto MSPAC, han aprendido a mejorar las semillas y también a compartir los recursos. Unos meses atrás hicieron su primer pase de cadena.

Lo realizaron con un agricultor del Rodeo, una comunidad vecina. Con él han sembrado maíz y frijoles en otras ocasiones. “Él sabe mucho de agricultura y manejo de granos básicos”, dice ella.

El pase en cadena, como se le ha llamado en América Latina al primer fundamento de Heifer, que es compartir los recursos, consiste en transferir conocimientos, habilidades, recursos y servicios de propia voluntad. “Cada familia que recibe un animal o un recurso agrícola asume el compromiso de transferir la primera descendencia femenina o bien parte de la semilla para una próxima cosecha a otra familia necesitada, y también se compromete a transferir a los demás la formación y las habilidades que han adquirido”, dice este fundamento de Heifer.

Felícita y su marido decidieron regalar semillas al agricultor de la comunidad vecina y este a su vez se comprometió a continuar con el pase en cadena. “Se le dio una arroba de frijol y él dará media al banco de semilla de la comunidad, este frijol tiene que venir bien asoleado, sin basura, debe ser una semilla bien seleccionada. Eso beneficiará a otros comunitarios”, asegura ella. Desde los bancos de semillas comunitarias se les prestan granos a los agricultores cuando se aproxima la siembra. Estas son semillas mejoradas, más resistentes al cambio climático.

Leocadio Polanco, otro comunitario de El Achiote, hizo el pase en cadena con una de las profesoras de la comunidad. Se llama Martha y vive en El Pericón. “Tiene mucha necesidad”, dice Leocadio. “Ella trabaja de maestra y su marido trabaja la tierra, tienen cuatro hijos”.

Lejos de El Achiote, en una comunidad del municipio Muy Muy llamada El Monjón, Tania Rodríguez promovió el pase en cadena, pero no de semillas. Ella es líder en la comunidad y ayudó a formar grupos de autoahorro. Cuando el grupo de El Mojón se formó, sus miembros decidieron compartir una caja fuerte, una llave y calculadora, entre otros accesorios necesarios para el control.

“Heifer ha diseñado una metodología que se llama desarrollo comunitario integral basado en valores, son 12 valores, 12 fundamentos, el primero es el compartir los recursos, pero hay 11 fundamentos más que se trabajan con las familias”, explica Milton Castillo, director de país de Heifer en Nicaragua.

“Cada uno de estos fundamentos se van entrelazando. Promovemos mucho que las familias puedan continuar con estas mismas lógicas de autoayudarse, de convertir la solidaridad en un elemento más práctico y menos discursivo”, agrega.

Según Castillo, el primer fundamento de Heifer en Nicaragua “ha caído en tierra fértil”. Desde el año 2000 se contabilizan 18,000 familias receptoras de los proyectos.

“Una familia receptora de los recursos se compromete a compartir con otra familia, de tal manera que se hace una larga cadena de solidaridad entre el donante inicial y los subsecuentes receptores”, indica Castillo.

Entre estas familias están las del Achiote. En pocos meses el agricultor a quien Felícita y su esposo le hicieron el pase de cadena podrá seguir compartiendo y llegando más lejos el principal fundamento de Heifer.

Read in english….

The pass on the gift is practiced in remote places of Nicaragua

The pass on the gift, as it has been called in Latin America, Heifer’s first foundation, which is to share resources, to transfer knowledge, skills, resources and services of their own free will.

In the depths of Telpaneca, right in the El Achiote community, you get there climbing hills that were wooded in the past, there are several families practicing the first foundation of Heifer: the pass on the gift.

To get to El Achiote you must walk a road for more than an hour. There are many winding parts and several precipices. The community, which belongs to Telpaneca, municipality of Nueva Segovia, lives on subsistence agriculture and according to official data 46% of men and 55% of women are illiterate.

Among its inhabitants is Felicita Francisca Mejia Guerrero, 27, a short woman with dark skin, who wears her hair in a braid that falls on her shoulder and a few months ago she gave birth to her third child. Together with her husband they participate in the Field Schools which are promoted by Heifer through the MSPAC project, they have learned to improve seeds and also to share the resources. A few months ago they carried out their first pass on the gift.

They carried it out with a farmer from Rodeo, a nearby community. With him they have planted corn and beans in other occasions. «He knows a lot about agriculture and basic grain management», she says.

The pass on the gift, as it has been called in Latin America, the first foundation of Heifer, which is to share the resources, to transfer knowledge, abilities, resources and services of own will. «Each family that receives an animal or an agricultural resource undertakes the responsibility of transferring the first female offspring or part of the seed for a next crop to another family in need, and it assumes the responsibility of spreading to others the training and skills that they have acquired», says this foundation of Heifer.

Felicita and her husband decided to give seeds to the farmer of the nearby community and the farmer who received the seeds, he promised to continue with the pass on the gift. «He was given an amount of 14.69 kg of beans and he will give half to the seed bank of the community, this bean has to be very dry, without impurity, it must be a well selected seed. That will benefit other community members», she says. From the community seed banks, grain is lent to farmers as planting approaches. These are improved seeds, more resistant to climate change.

Leocadio Polanco, another community member of El Achiote, he carried out the pass on the gift with one of the teachers of the community. Her name is Martha and she lives in El Pericón. «She has a lot of need», says Leocadio. «She works as a teacher and her husband works the land, they have four children».

Far from El Achiote, in a community of Muy Muy called El Monjón municipality, Tania Rodríguez promoted the pass on the gift, but not of seeds. She is a leader of the community and she helped to form self-saving groups. When the group of El Mojón was formed, its members decided to share a safe, a key and a calculator, among other necessary accessories for the control.

«Heifer has designed a methodology called integral community development based on values, there are 12 values, 12 cornerstones, the first is sharing of resources, but there are 11 other cornerstones that are implemented with families,» explains Milton Castillo, country director of Heifer in Nicaragua.

«Each of these cornerstones are intertwined. We strongly encourage families to continue with these same logics of self-help, to turn solidarity into a more practical and less discursive element», he adds.

According to Castillo, Heifer’s first foundation in Nicaragua «has fallen on fertile soil.» Since 2000, 18,000 families receiving projects have been counted.

«A family receiving resources commits to share with another family, in such a way that a long chain of solidarity is made between the initial donor and the subsequent receiver», says Castillo.

Among these families are those of the Achiote. In a few months the farmer, whom Felicita and her husband carried out the pass on the gift, will be able to continue to share and the main Heifer’s foundation will go far.

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