Publicaciones

Sembrando conocimientos producimos empoderamiento

Sembrando conocimientos producimos empoderamiento

03 Ago

Cirila Zambrana de 43 años, vive en la Comunidad de Cayanlipe, en Villa Nueva, Chinandega, junto a su esposo y sus hijos. Ella pertenece a un grupo de 13 mujeres que actualmente se dedican a la apicultura. Este grupo apícola se divide en dos grupos menores para fines de organización del trabajo en el apiario en donde doña Cirila coordinadora de uno de ellos.

Hace algunos años, la vida de doña Cirila era muy diferente a su vida actual, nunca había recibido ningún tipo de capacitación, y todo su tiempo era dedicado a su familia y a las actividades del hogar.  “Esta es mi primera experiencia trabajando organizada en un grupo de mujeres. Anteriormente me habían invitado pero mi esposo me decía que no participará y para no pelear no insistía”, recuerda que había perdido las esperanzas de poder participar en estas actividades.

También tuvo que lidiar con los comentarios negativos de familiares y vecinos que no creían que un grupo de mujeres podrían sacar una iniciativa apícola sin el apoyo de hombres.  “Mi esposo decía que era una locura, que ese trabajo no era para mujeres. Hasta los vecinos decían: esos del proyecto andan gastando pólvora en zopilotes, porque quien les ha dicho que esas mujeres son buenas para cosechar miel. Pero nosotros les decíamos: les vamos a demostrar que, si vamos a poder”.

El proyecto SANSECO II brindó a doña Cirila y a muchas mujeres de la comunidad oportunidades para desarrollar su potencial emprendedor y generar ingresos para ellas y sus familias, “Yo quería decir este trabajo lo hago yo, porque siempre había trabajado como ama de casa, y con eso la gente piensa que uno no hace nada, pero en este proyecto encontré una forma de ganar dinero, y me gustó”. a través del apiario logró organizarse en un grupo de mujeres y recibir por primera vez un ingreso por su trabajo, y esto tuvo una influencia positiva en su autoestima y en la valoración de su trabajo y esfuerzo personal.

Doña Cirila ha manifestado que las relaciones en su familia ha mejorado desde su participación en el proyecto. “La comunicación con mi esposo y con mis hijos ha mejorado mucho. Todo lo aprendido lo vengo a compartir con mi familia y lo ponemos en práctica juntos” Ahora mis sus hijos ven el ejemplo de una madre capaz de realizar en distintas actividades, lo cual ha despertado el deseo de emprender iniciativa familiar, desean cultivar colmenas y hacer un apiario familiar.

El grupo de mujeres al que pertenece doña Cirila tienen un total de 18 colmenas, ellas cosechan cada dos o tres meses en temporada de verano. Mientras que en temporada de invierno cosechan cada cuatro meses. Su última cosecha fue de tres bidones de miel, cada bidón tiene 20 litros, y cada litro es comercializado a USD 3.4.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *