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Alejandrina Talavera, Participante de Proyecto Promesa Café

Alejandrina Talavera, Participante de Proyecto Promesa Café

12 Dic

Alejandrina Talavera González de 44 años y su esposo Timoteo Padilla de 45, ambos participantes del Proyecto “Encontrando Soluciones a la Epidemia de la Roya del Café en Nicaragua”, viven con sus 6 hijos (4 mujeres y 2 varones) en la comunidad San Jerónimo en la Reserva de Cantagallo. Alejandrina cuenta que todos trabajan en conjunto sin embargo el hijo mayor es quien más se integra al trabajo en la finca familiar que tiene una extensión de 16 manzanas, 8 le corresponden a ella y las otras 8 a Timoteo.
Alejandrina y Timoteo son socios de la cooperativa Multisectorial “Héroes y Mártires de Cantagallo”, asociada a la Promotora de Desarrollo Cooperativo de Las Segovias, Sociedad Anónima (Prodecoop, S.A), con la plaga de la roya, ambos perdieron todas sus plantaciones de café, su principal medio de vida, y asimismo se vieron afectados por situaciones críticas de salud. “Mi nuera se enfermó y la trasladaron a Managua para hacerle una cirugía y yo me fui a cuidarla mientras se recuperaba” dijo Alejandrina. Luego fue ella, quien enfermó a tal punto que tuvieron que vender 5 cabezas de ganado para enfrentar las emergencias médicas, lo que generó más crisis a sus condiciones económicas.
Sin embargo, con la llegada del proyecto a la zona cuyo objetivo era el restablecimiento de las plantaciones de café con diversificación productiva, Timoteo aprendió a identificar las primeras señales de presencia de plaga en las plantaciones y como contralarlas. De la capacitación de género aprendió sobre la importancia de una relación mas considerada y respetuosa entre hombres y mujeres. “Todavía no puedo decir que somos como iguales – dice Timoteo- pero cuando estoy solo hago las cosas del hogar, cocino, solo tortillas no hago porque no me quedan tan bien como las que hace mi mujer”, expresó Timoteo.
Actualmente de las 16 manzanas de propiedad que tienen, 5 manzanas son cultivadas con frijol, 2 son de maíz, 3.1/4 de café y el resto es bosque y potreros. De las 3.1/2 manzanas de café 1.1/2 ha sido renovada y está en proceso de crecimiento, una manzana la empezaron a renovar este año y esperan renovar 1 manzana restante en el próximo año 2017.
La cosecha más reciente de frijol fue de 20 qq y la de maíz fueron 12 qq que reservaron para el consumo familiar. El ingreso familiar proviene de la venta de aguacate, guineo, limones y naranjas que son árboles de sombra en el cafetal y generan un ingreso promedio anual de un mil quinientos córdobas (C$1,500) que destinan a la compra de arroz, azúcar y aceite. En el patio tienen Chaya y un gallinero que empezaron con las 10 gallinas que les entregó el proyecto, las cuales aunque no las lograron reproducir, obtienen cerca de nueve huevos diarios que destinan al consumo familiar.
De acuerdo a la opinión de Alejandrina y Timoteo, la organización de la cooperativa siempre ha sido sólida pero con la crisis del café los socios no lograron pagar sus deudas y la cooperativa cayó en quiebra “ El proyecto vino a fortalecer a la cooperativa, a crear más unidad a retomar el trabajo colectivo con la preparación del abono orgánico – dice Timoteo- allí no solo participan los socios, allí están los jóvenes y aunque no se convoca a los niños, la verdad es que también los niños se unen porque les parece novedoso que la comunidad entera está trabajando para el bien común, y así ellos también van asimilando esos valores”
Alejandrina y Timoteo ya cumplieron con el pase de cadena de plantas de café, Alejandrina considera que el pase de cadena ha sido un factor de unidad con otras comunidades como Venecia, “Nos ha acercado mucho sentir que contribuimos a la recuperación de otras familias y esas familias agradecen mucho el gesto de solidaridad” – dijo Alejandrina.

Elaborada por Sonia Cano

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