Publicaciones

Mujeres de Los Limones, empoderadas y al frente de una planta procesadora de carne/ Women from the community “Los Limones” (The Lemons), empowered and in charge of a meat processing plant

Mujeres de Los Limones, empoderadas y al frente de una planta procesadora de carne/ Women from the community “Los Limones” (The Lemons), empowered and in charge of a meat processing plant

06 Sep

La Planta Procesadora de carne La Bendición, ubicada en el asentamiento Los Limones, en Somotillo, ha permitido que las mujeres tengan un ingreso económico y se organicen.

Por primera vez a sus 57 años, María Elena Díaz, madre de cinco hijos, está organizada en una cooperativa. Nunca había trabajado fuera de su hogar. Ahora, sin embargo, asiste una vez al mes a la Planta Procesadora de carne La Bendición, ubicada en el asentamiento Los Limones, en Somotillo, de donde ella es originaria.

“Antes tampoco había destazado un cerdo. Para mí esto es un gran avance porque estamos organizadas”, considera María Elena. “Esta es una bendición”, agrega refiriéndose a la planta procesadora.

Jaira María Ruiz González es la presidenta de la cooperativa a la que pertenecen 20 mujeres. Antes del proyecto ella también era ama de casa.

“Las 20 mujeres nos distribuimos en cuatro grupos, trabajamos un grupo por semana. Cuando vamos a destazar llegamos a las 2:00 a.m. Si miramos que está bueno destazamos dos veces a la semana”, relata Jaira.

En Los Limones los pobladores acostumbran a comerse el chancho frito muy temprano, tipo 5:00 a.m., así que desde las 2:00 a.m. que llegan ponen a hervir agua mientras destazan el cerdo. La planta es la primera de este tipo en la comunidad.

“Luego lo lavamos, lo colgamos, lo restregamos bien y le sacamos las lonjas, esas las trasladamos, sacamos el tocino y ahí se hace el chicharrón, del pellejo se hace la charrasca”, detalla Jaira, quien aprendió a realizar todo esto cuando se formó la cooperativa.

La Planta Procesadora de carne La Bendición es una de las iniciativas económicas que se realizan dentro del proyecto “Mujeres y jóvenes emprendedores del corredor seco, con empoderamiento y soluciones tecnológicas ante el cambio climático”, que está incidiendo en nueve municipios de Chinandega y uno de León, garantizando que 4,500 familias lideradas por mujeres en las zonas más empobrecidas y vulnerables de esta zona fortalezcan sus capacidades y construyan sistemas de producción más resilientes ante los efectos del cambio climático.

“Aquí muchas de nosotras aprendimos a destazar, a hacer el frito, la chanfaina, la charrasca. Trajeron a unas muchachas de Managua y ellas nos dieron un curso durante ocho días, primero fue la teoría”, recuerda Jaira.

El cerdo frito es lo que más demanda tiene, elaboran chorizo si se lo encargan previamente y también venden la carne del cerdo cruda.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

“Esta es una entrada (económica) que ahora tenemos y que nos viene a ayudar en algo, mi esposo y yo también tenemos un molino para moler maíz, pero aquí hemos aprendido muchas cosas, uno siempre aprende de los demás”, dice Jaira.

Betty Hernández, 35 años, es otra de las mujeres que pertenecen a la cooperativa. “A mi me gusta hacer mis reales, además de estar en la planta vendo gaseosas, tacos y tajaditas para tener mis propios recursos y no atenerme a mi marido, si nos atenemos al marido nunca saldremos adelante”, dice.

Sonia Hernández, 51 hijos, dice que la venta es buena durante el verano porque “alguna gente sale del país a trabajar, salen las cosechas, así que la gente agarra su dinero”.

Cada vez que matan un cerdo se dividen las labores, dice Sonia. “Mientras una está cortando en pedazos la carne que vamos a hacer en frito, otra está pesando y alguna está anotando porque hay gente que se lleva al fiado. A las 5:00 a.m. ya empiezan a venir y algunos lo hacen desde las 4:30 a.m.”.

La implementación de iniciativas económicas busca mejorar los modelos de negocios de las mujeres y jóvenes rurales para perfeccionar sus prácticas empresariales e incrementar sus ingresos.

Read in english… 

The Meat Processing Plant called “La Bendición” (The Blessing), located in “Los Limones” settlement in Somotillo city, has allowed women to have an income and organize themselves.

For the first time at age of 57, María Elena Díaz, mother of five children, is organized in a cooperative. She had never worked outside his home before. However, now she attends once a month to “La Bendición” Meat Processing Plant, located in “Los Limones” settlement, in Somotillo, where she is originally from.

«I had never slaughtered a pig before. This is a breakthrough to me because we are organized“, Maria Elena states. «This is a blessing», she says referring to the processing plant.

Jaira María Ruiz González is the president of the cooperative to which 20 women belong. She was a housewife before the project started.

«The 20 women are distributed in four groups, one group works each week. When we are going to slaughter we arrive at 2:00 a.m. If we notice that the business is good then we slaughter twice a week», Jaira says.

In “Los Limones”, locals are used to eat fried pork meat very early, at 5:00 a.m., so since they arrive at 2:00 a.m., they boil water while they slaughter the pig. The plant is the first of its kind in the community.

«Then we wash it, we hang it, we scrub it well and we take the loins, we move them, we take the bacon and there “the pork rinds” are made, the skin becomes the “charrasca” (another type of pork rinds),» Jaira, who learned to do all this when the cooperative was established, says.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

“La Bendición” Meat Processing Plant is one of the economic initiatives that are carried out in the project «Women and young women entrepreneurs of the dry corridor, with empowerment and technological solutions in the face of climate change», which is affecting nine municipalities of Chinandega city and one of León city, ensuring that 4,500 women-led families in the most impoverished and vulnerable places of this area strengthen their capacities and build more resilient production systems in the face of climate change.

«Here many of us have learned to slaughter, to make the fried pork meat, the pork cheap stew, and the charrasca. Some girls from Managua came and gave us an eight-days course, where we learned theory first», Jaira recalls.

Fried pork is what has the higher demand, they make pork sausage ​​if it is previously ordered and also they sell the raw pig meat.

«This is an income (economic) that we have now and that somehow helps us, my husband and I also have a mill to grind corn, but here we have learned many things, you always learns from others,» Jaira says.

Betty Hernandez, 35 years old, is another of the women who belong to the cooperative. «I like to make my own money, besides being on the plant, I sell sodas, tacos and plantain chips to have my own resources and not to depend on my husband, if we stick to our husbands we will never go forward,» she states.

Sonia Hernández, 51 years old, says that the sale is good during summer because «some people leave the country to work, and crops come out, so that people earn money.»

Every time they kill a pig, work is divided, Sonia says. «While one is cutting into pieces the meat that we are going to fry, another is weighing and other woman is writing down things because there are people that buy who have credit. People start coming at 5:00 a.m. and some of them do it since 4:30 a.m.»

The implementation of economic initiatives seeks to improve the business models of rural women and youth to improve their business practices and increase their income.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *