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Una dulce bendición/ A sweet blessing

Una dulce bendición/ A sweet blessing

06 Jul

Varias comunidades en el Norte de Nicaragua están imitando exitosamente la laboriosidad de las abejas. Atrás quedaron los días de crisis en la caficultura, hoy son empresarias y empresarios de la miel.

Contar con una nueva alternativa de ingresos cuya materia prima es ofrecida por la naturaleza, se ha convertido en una bendición para centenares de familias en la zona norte de Nicaragua, en donde la organizada labor de las abejas en sus colmenas ha rendido extraordinarios frutos: excepcionales rendimientos de producción de miel y sub productos de la colmena

Gracias al apoyo de HEIFER NICARAGUA,  450 familias de las zonas rurales de los departamentos de Madriz, Nueva Segovia y Matagalpa, tienen en la apicultura un pilar fundamental para el bienestar y desarrollo de sus comunidades.

En la comunidad de La Palanca, en el municipio de Quilalí, Nueva Segovia, a unos 270 kilómetros de Managua, siete pequeños cafetaleros son los pioneros de la apicultura, un rubro desconocido hasta hace poco. “Al darle el manejo adecuado a las colmenas también puede ser un buen rubro. Nuestra inquietud era aprender, como manejarlas (a las abejas) y convivir con ellas, ya no hacer lo que hacíamos antes, verlas como un enemigo, ahora ya lo logramos”, asegura Ramiro Dimas Quintero, de 45 años, el líder del grupo.

En la zona Norte del país, hace unos seis años las plantaciones cafetaleras fueron víctimas de la plaga de roya, padecimiento altamente nocivo provocado por un hongo que ataca la planta hasta dejarla inservible. Se disemina fácilmente por factores naturales como el agua, control de sombra y manejo, de ahí que sus efectos sean devastadores.

Este grupo de apicultores lograron una primera producción de seis bidones de miel, cada uno de 27 kilogramos de miel por colmena

La apicultura se introdujo a las zonas cafetaleras como  una alternativa brindada por HEIFER NICARAGUA para enfrentar la crisis provocada por la roya, con las organizaciones socias aliadas, en este caso la Promotora de Desarrollo Cooperativo de Las Segovias (Prodecoop).

Las primeras colmenas de abejas, las cajas donde se establecen éstas y demás equipos, materiales e insumos, forman parte del apoyo que HEIFER NICARAGUA ha facilitado como parte del proyecto “Encontrando soluciones al problema de roya del café en Nicaragua y Apoyo a la cadena de valor de miel de abeja en el Norte de Nicaragua”.

Una característica relevante en estos procesos es la adopción de los 12  fundamentos y valores de Heifer, la adopción de sistemas productivos y tecnologías que una  vez desarrolladas a través de las Escuelas de Campo (ECA´s), se hace la réplica con más personas de la comunidad que se integran al proyecto, es lo que se ha determinado como pase en cadena.

En la Comunidad Teocintal Arriba, San Juan de Río Coco, en Madriz, donde ocho productores, cuatro mujeres y cuatro hombres, han venido trabajando hombro con hombro en el desarrollo de la apicultura y ya han  logrados los primeros frutos de su esfuerzo han compartido su experiencia y actividad productiva con más integrantes de la comunidad.

Esta comunidad se dedicaba a la caficultura y a la producción de granos básicos (maíz, frijol). Este año lograron una producción de seis bidones de miel, obteniendo cerca de 12 mil córdobas (400 dólares) en ingresos de las mujeres y hombres productores para más bienestar  en su familia.

Lesbia García Laínez, quien vive a unos 15 kilómetros  de San Juan de Rio Coco, en la comunidad  Teocintal Abajo, tiene alrededor de cinco años de dedicándose a la producción  y comercialización de miel.  Cuenta que la primera vez produjeron siete bidones recientemente cosechó 20 bidones. Cada kilogramo de miel  se comercializa a 76 córdobas.

“Yo sí recomiendo la apicultura porque si uno trabaja con abejas tiene buenos ingresos y eso nos ayuda a mejorar el nivel de vida”, plantea García, quien ha obtenido más de 42,000 córdobas (casi 1,500 dólares) con la producción de miel.

El departamento de Matagalpa no se queda atrás. En las comunidades El Arado y Montaña Grande del municipio de Terrabona, ubicado a unos 116 kilómetros de Managua.

Aquí HEIFER NICARAGUA en alianza con la Federación Agropecuaria de Cooperativas de Mujeres Productoras del Campo de Nicaragua (Femuprocan) han logrado resultados extraordinarios con la apicultura.

En noviembre de 2016 un grupo de mujeres organizadas en una cooperativa decidieron emprender económicamente para tener ingresos propios y mejor calidad de vida de ella y su familia, dejando sus quehaceres cotidianos para aprender la producción de miel de abejas. “El inicio fue duro porque nos decían que era un trabajo de varones, cuando nos trajeron los jicotes (colmenas) nos costó, comenzamos 10 mujeres y ahora somos 15”, asegura orgullosa Reyna Góngora líder del grupo.

En siete meses, este grupo de mujeres, -entre jóvenes y adultas- cuyas edades oscilan entre los 20 y 54 años, ya lograron ingresos propios con la miel y realizaron el pase en cadena a cinco mujeres, entregándoles la materia prima y la experiencia que acumularon.

De noviembre a la fecha han cosechado 21 bidones de miel con un rendimiento de 30 kilos por colmena superando la media nacional estimada entre 14 y 15 kilos.

Ya han logrado tres cosechas de miel, sumando unos 18,000 córdobas (600 dólares). Los fondos los han utilizado en la compra de materiales e insumos y el resto lo repartieron entre las socias.

Las mujeres de la Cooperativa María Orozco, en la comunidad de Montaña Grande, Cristina Anastasia Matamoros, presidenta del grupo se muestra orgullosa por recién haber celebrado un año de que 10 mujeres iniciaron como apicultoras. Los fondos los han utilizado en la compra de materiales e insumos y el resto lo repartieron entre las socias.

Es así que el común denominador de estas experiencias es calificar a la miel como una dulce bendición.

Ingles

A sweet blessing

Some communities in the Northern Nicaragua are successfully imitating bees work.  Days of crisis in coffee farming are behind; they are now honey entrepreneurs.

Having a new income alternative whose raw material is offered by nature has become a blessing for hundreds of families in the Northern Nicaragua, where organized work from beehives has produced extraordinary results, an exceptional production of honey and by products from beehives.

Thanks to the support given by HEIFER NICARAGUA, families in rural areas in the departments of Madriz, Nueva Segovia and Matagalpa have found in bees farming a cornerstone for the well-being and development of their communities.

In the community of La Palanca, in the municipality of Quilalí, Nueva Segovia, about 270 kilometers away from Managua, 7 small coffee producers are the pioneers of bee farming, an item that was unknown until recently. «By giving proper management to bee hives, it can become a good item.  Our concern was to learn, how to manage them (bees) and live with them, not to do what we did before, to see them as an enemy, now we have made it» says Ramiro Dimas Quintero, 45 years-old, the leader of the group.

In the Northern part of the country, about six years ago, coffee plantations were wiped out by coffee rust, a highly harmful fungal disease that attacks the coffee plant until it eventually kills it. It spreads over easily by natural factors like water; for that reason, its effects are devastating.

This group of beekeepers achieved the first production of six jerry cans of honey, each 27 kilograms.

Beekeeping was introduced to the coffee zones as an alternative offered by HEIFER NICARAGUA to face the crisis caused by coffee rust, with collaborate organizations, in this case the Cooperative Development Promoter of Las Segovias (Prodecoop).

The boxes where bees develop and other equipment, materials and supplies are established, in the first bee hives, has become the support package given by HEIFER NICARAGUA as part of the project to find solutions for coffee rust epidemic faced in Nicaragua and to support the bee honey value chain in the Northern Nicaragua.

A relevant feature in these processes is the adoption of 12 values and basis from HEIFER, the adoption of productive systems and technologies that once are developed through Field Schools (ECA as stands out in Spanish); they are replicated to more people from the community, who integrate project. This is defined as a passing on the gift.

In the community of Teocintal Arriba, San Juan de Rio Coco, in Madriz, eight producers, four women and four men, have been working shoulder to shoulder in the development of beekeeping and they have already achieved the first fruits of their effort and have shared their experience and productive activity with other members of the community.

This community is devoted to coffee farming and the production of basic grains (corn and beans).  This year they managed to produce six jerry cans of honey, obtaining about 12 thousand Córdoba (400 dollars) of income of male and female producers and the well-being of their families.

Lesbia García Lainez, who lives about 15 kilometers from San Juan de Rio Cocos, in the Teocintal Abajo community, has been involved in honey production and commercialization for about five years.   She says that the first time they produced seven jerry cans. They recently produced 20 jerry cans.  Each kilogram of honey is sold at 76 Cordoba.

«I do recommend bee farming because if you work with bees, we make good income and that helps us to improve our standard of living», says García, who has obtained more than 42,000 Córdoba (almost $ 1,500) from honey production.

Matagalpa does not stand behind.  In the communities of El Arado and Montaña Grande in the municipality of Terrabona, located about 116 kilometers away from Managua

Here HEIFER NICARAGUA in partnership with the Agricultural Federation of Cooperatives of Rural Women Producers in Nicaragua (Femuprocan) have achieved extraordinary results with bee farming.

In November of 2016, a group of women organized in a cooperative decided to undertake a venture to have their own income and a better quality of life for them and their families, leaving their daily chores to learn the production of bee honey.  «At the beginning, it was hard because they told us it was a men’s job, when they brought us the hives. It cost a lot.  We started 10 women and now we are 15»; says proudly Reyna Góngora, a leader of the group.

In seven months, this group of women, whose ages range are from 20 to 54 years old, have already achieved income with honey and have made passing on the gift to five women, providing them raw material and experience.

Between November up to now, they have produced 21 jerry cans of honey with a yield of 30 kilos per hive, surpassing the national average estimated between 14 and 15 kilos.

They have already achieved three crops of honey, adding about 18,000 Córdoba (600 dollars).  Funds were used to buy materials and inputs and the rest have been shared among female members.

In the community of Montaña Grande, women from Maria Orozco Cooperative, Cristina Anastasia Matamoros, president of the group, feels proud because they recently celebrated another year that ten women started as beekeepers. Funds have been used to buy materials and inputs and the rest has been shared among female members.

Therefore, the common denominator of these experiences is to qualify honey as a sweet blessing.

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